«Se nos viene fin de año…»

– ¿En qué mes estamos? En noviembre.
-¡Sí, señor! Estamos en noviembre.
-Pero entonces, ¿por qué está todo tan navideño?
– Porque se vienen las fiestas- explica la vendedora.
– ¡Pero falta un mes todavía!- responde el cliente.

Como quizá les haya pasado, han escuchado esta conversación con mas frecuencia desde que comenzó el mes de noviembre.Compras
Recorriendo solamente algunos centros comerciales de Montevideo se empieza a ver que se está llenando todo de chirimbolos, guirnaldas, Papás Noeles y Reyes Magos.
A la velocidad que los vidrieristas, decoradores de interiores, publicistas, vendedores e incluso compradores están decorando sus locales y casas, no nos va a llamar la atención festejar próximamente fin de año un mes antes de lo estipulado en el almanaque.
¿Por qué tanto apuro? Ya venimos todos cansados, estos son los meses mas duros para trabajar, ya que todos están planeando sus vacaciones, proyectándose los objetivos para el próximo año y por qué no, pensando en que Uruguay puede ser el futuro campeón del mundo. Pero con tanta locura nos estamos olvidando de la importancia de estas fechas.

Por ejemplo:

Los escolares están dando pruebas y preparando la fiesta de fin de año, las maestras y las mamás preparando los disfraces, los niños ensayando canciones.Pericón Los alumnos de quinto eligen los abanderados, los de sexto están preparándose para bailar el Pericón y pasando este último mes con compañeros y amigos con los cuales compartieron seis años de sus vidas.
Los liceales están también terminando el año, algunos con nervios porque van a dar su primer examen; otros acostumbrados a ya no saber lo que es un verano sin estudiar. Muchos están debatiendo que orientación seguir, o realizando los trámites para anotarse en una facultad.
Los adultos comienzan a realizar los balances en sus trabajos, y por qué no, a nivel personal; algunos comienzan a organizar las despedidas de año con sus compañeros de trabajo y también con ese amigo o familiar que no ve hace mucho tiempo.
Los padres y abuelos empiezan a recibir las cartitas de sus hijos y nietos ilusionados con los regalos de Papá Noel.
También es la época de que los más tradicionales comienzan a repartir las postales, preparan el budín o el pan dulce artesanal que le va a hacer llegar a sus seres queridos, y organizan la cena navideña.
Y no puedo olvidarme del «Judas», que ya casi ni se ven en los barrios y que muchos niños ni lo conocen y los que lo conocen no se molestan en armar. Solo piden dinero con un muñeco viejo y triste.

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Todavía queda más de un mes para fin de año y muchas cosas por hacer, no intentemos quemar etapas y pasar viviendo a lo loco, si lo más lindo de la vida es disfrutarla y vivirla más intensamente cada segundo.

¡Feliz cierre del año!